Explora el acto de estar presente en la pintura y a través de la pintura. Su objetivo es investigar cómo se despliega el acto de pintar el mismo lugar desde el amanecer hasta el atardecer, permaneciendo plenamente presente en el acto de pintar y haciéndolo fuera del estudio de la artista —donde normalmente se crean las obras—, afirmando así la práctica de pintar lo que realmente está ocurriendo en la vida en ese momento.
Este proceso se desarrolló tanto como una performance como una intervención pictórica. Cada pincelada se convirtió en un registro del paso del tiempo: de miedos enfrentados, de dudas transformándose en gestos, de entregarse al fluir del momento. A través de la repetición del movimiento y del diálogo con la naturaleza, busqué explorar qué significa estar presente: pintar no como un acto de control, sino como una forma de escuchar y compartir la existencia con todo lo que me rodea. El resultado no es un simple paisaje, sino un rastro temporal de coexistencia entre el cuerpo, la tierra y el momento.
Selva de Costa Rica, 2025
En EDA, exploro la jardinería como un acto silencioso de resistencia temporal. Practicarla es suspender pasado, presente y futuro; es desafiar al tiempo mediante un gesto íntimo. Cultivamos hoy para un mañana que aún no existe y cuya sombra quizá nunca lleguemos a saber si podremos disfrutar. La sombra del árbol se convierte en un símbolo de las cargas que llevamos, sostenidas por una rama resiliente que, a pesar de su fragilidad, no se quiebra.
EDA habita el territorio donde la naturaleza revela su resiliencia como una forma de transitar el tiempo, y donde la práctica artística se convierte en un ejercicio de contemplación y cuidado. Invita al espectador a detenerse dentro de esta temporalidad expandida, a percibir tanto la fragilidad como la persistencia de aquello que crece, cambia y continúa.
Esta serie explora la profunda relación entre el tiempo y la luz, ambos elementos fundamentales en nuestra percepción de la realidad.
Inspirada en la velocidad de la luz como límite universal y su conexión con la teoría de la relatividad, la obra emplea materiales translúcidos, reflejos y proyecciones para revelar cómo la luz no solo ilumina, sino que también transforma nuestra experiencia del tiempo.
En este espacio, la luz funciona como metáfora de la transitoriedad: lo que percibimos como presente es, en esencia, una imagen del pasado. Cada sombra proyectada, cada haz de luz suspendido, actúa como un eco de lo que ya ha ocurrido, un testimonio del incesante viaje de la luz a través del tiempo.
La interacción del espectador con las piezas desafía las nociones convencionales del tiempo, invitándolo a cuestionar sus creencias y a soltar la necesidad de controlarlo. La obra busca abrir un espacio para la introspección, uno que redefina cómo percibimos y nos relacionamos con el momento presente.
Sala C Arte C, Mayo 2024
Es todo aquello que está bien. Es la sencillez de la vida. Una silla azul frente al mar. Junto a él, con una taza de café mientras los primeros rayos de la mañana te calientan el pelo. Ese balcón a la vida, donde entiendes que no hace falta más.
Así fue lo que sentí en Can Bleu, la primera vez que pude sentarme frente a aquellas vistas. Y eso es sin duda Miranda: Lugar elevado y bien situado desde el que es posible contemplar un paisaje extenso. Lo que recoge esta obra, una instalación site specific, dedicada a la contemplación y admiración a la vida, al saber vivir.
Can Bleu, Formentera, Noviembre 2023
Lo roto nos habla de todo aquello que está roto, dañado, o estropeado – una ruptura, alguien que ya no está, una promesa no cumplida – Pero como de este mismo suceso, y de esta rotura, surgen nuevos caminos y formas diferente de ver la vida. Nuevas reacciones mediante un proceso de aprendizaje – que lleva tiempo – pero que siempre acaba en reconstrucción.
Porque de esas grietas, surge de nuevo una luz, que permite ver con una mira diferente. Todo llega, y todo pasa. Y siempre hay una forma de volver a encontrarse de una pieza las roturas bien tapadas, para volver a volver.
Muestra la búsqueda volátil y efímera de la satisfacción, como siempre creemos en el mañana como la solución para encontrar el bien y lo mejor. ¿Cuánto más puede durar el bienestar?
Expresa la búsqueda continua de querer conseguir el “siguiente salto”, para llegar a esa felicidad. A sabiendas de que luego, habrá otro nuevo que saltar. Parece que la vida siempre es para el mañana.
Este día es la vida para mí, y todos los demás, igual. Esta serie habla de la circularidad de los días cotidianos y de como en cada acción que desempeñamos hay luz, pero también sombra. Así cada día viene la luz, para recordar que empieza. Cuanto más avanzo, y avanza el día, más sombras hay; dentro y fuera.
Luego camino de vuelta, apago todas las luces y se apagan las de fuera; ya es de noche. Terminando el día. Parece que ya no me persiguen las sombras de camino a casa, porque ya no hay luz. ¿Será por eso?
Deseando que se acabe. Solo así consigo calma, en la oscuridad, pero con la esperanza puesta de nuevo en el mañana, cuando vuelva a empezar. Siempre se suceden, el día y la noche como una rueda, como las luces y las sombras, dentro de mí.
Nos acerca a entender la importancia de compartir. De como la felicidad es siempre más cuando se puede compartir, y se multiplica. De como al final eventos aparentemente aislados, están relacionados y circularmente nos interrelacionan.
Necesitamos del otro, notar que alguien está sintiendo lo mismo que nosotros en ese preciso momento y que eso que estamos experimentando de manera intangible, está ocurriendo también en alguien más. Que hay testigos y que por lo tanto está transgrediendo.
La felicidad se hace real cuando es compartida.
Nos acerca a entender la importancia de compartir. De como la felicidad es siempre más cuando se puede compartir, y se multiplica. De como al final eventos aparentemente aislados, están relacionados y circularmente nos interrelacionan.
Necesitamos del otro, notar que alguien está sintiendo lo mismo que nosotros en ese preciso momento y que eso que estamos experimentando de manera intangible, está ocurriendo también en alguien más. Que hay testigos y que por lo tanto está transgrediendo.
La felicidad se hace real cuando es compartida.
La serie Duquelas, compuesta por 5 piezas de poemas, explora la búsqueda insaciable del sentido de la vida a través de los 5 pilares en los que, para la autora, la vida toma significado.